
«Cortesía: Visit Mcallen»
¿Prefieres viajar solo o en grupo?
Decisión nada fácil, lo sé, porque los viajes grupales deben considerarse un deporte extremo.
En serio, no me dejarás mentir… a ver, ¿quien aguanta las carotas de otros, la impuntualidad de otros o personas más negativas que los electrones? Se requiere la bondad de la Madre Teresa de Calcuta y ¡nervios de acero!
Para un viaje grupal hay que prepararse con antelación como un Ironman. Yo -por ejemplo- hago gimnasio de convivencia, discuto sin bases en pláticas ajenas, me meto a fiestas sin invitación y hasta abro conversaciones en el transporte público.
Me aventé tres semanas de arduo entrenamiento y acepté de buena forma la invitación de SYSOON! Meetings & Incentives y me arranqué a McAllen.
¡Qué cosa! Vaya grupo…
De entrada, las edades iban entre los 18 y los 75 años, los oficios también variados y resulta que combinaron periodistas -los menos- con agentes de viajes, ¿Que podría salir mal?
En teoría ¡todo!
Si mi cabeza fuera una pantalla se podrían ver ecuaciones de Einstein tratando de encontrar una fórmula para abrir conversación, entender lo que hacían y tratar de explicar lo que hago como analista turístico…
Fuimos la primera tarde a cenar a Toloa Rooftopun sorprendente restaurante de comida mexicana contemporánea con buenos tragos y gran ambiente… excepto en mi mesa donde arrancar un comentario a mis compañeros era más difícil que hacer reír a Trump.
Cuando nos enfilamos al hotel, por la ventanilla del autobús -tuneado como tranvía- me sentí como en la novela Ciudades Desiertas de José Agustín, la también llamada “Ciudad de las palmas” parece como Legoland, llena de casas ordenadas hasta donde la vista alcance, pero ningún alma caminando por sus banquetas. Eso sí, me pareció tranquila y acorde a los informes del gobierno, es una de las ciudades más seguras de Estados Unidos.
McAllen debería tener un slogan más afín a su gente, algo así como: “La ciudad donde te recibe tu familia”(me parecieron muy lindos y amables) o qué tal este: “ “Visítanos y nosotros te engordamos”, ¡porque nos la pasamos comiendo! Lo mismo desayunamos en Sweet Paris Crêperie & Cafe humm que rico, o en COMMONSPACE un concepto para meterle el diente y hacer comunidad o el University Draft House Townlake McAllenpara devorar y convivir todo el día, una verdadera delicia.
Fíjate lo que hace la combinación de comida y compras; cuando llegamos al @atodomar.mariscos ya todo el grupo de viajeros éramos amigos del alma y nos sabíamos los secretos más morbosos de cada uno de los viajeros. Por cierto este restaurante es el que más me gustó, tienen una carta muy linda, variada, de espectacular presentación y nos atendieron como reyes, larga vida a “A Todo Mar”.
Cuando vayas a “Macalear” (llámese al acto de ir a McAllen a comprar compulsivamente) tienes que descubrir @mercadodistrict para que disfrutes un poco de toda la oferta gastronómica del Valle del Rio Grande,¡ah! Si viajas con niños llévalos al @daveandbusters, la pasarán increíble.
Todavía recuerdo la primera vez que siendo niño me llevaron a McAllen, solo comíamos hamburguesas -por cierto que buenas son las Whataburger– pasaron más de 30 años y regresé de compras, debo confesar que sí noté una gran diferencia, pero de hace 6 años a la fecha han crecido su lista de restaurantes de gran manera, ¡me sorprendieron!.
Igual disfruté una parrilla japonesa llamada MORI Japanese Grilly cerramos el viaje en @RomanosMacaroniGrill, ¡hey! ahí estaba medio McAllen, es muy popular. ¿Te comparto un secreto? tanto se esforzaron los amigos de McAllen en llevarnos a buenos lugares, y para mis adentros solo pensaba: “cuando se descuiden, me lanzo por unas @Chic-fil-A” pero siento que son brujos y me leyeron el pensamiento, porque al final nos compartieron una buena dotación de filetitos de pollo para todos.
Ya no te descubro más, habrás deducido que fue un viaje en grupo o en bola, excepcional. Las chicas y chicos del tour entendieron desde el principio la “fokin vibra”, aprendí mucho, me divertí otro montón y cada que me acuerdo de ellos, sonrío de felicidad.
También el tour se prestó al máximo, ¿qué es lo que busca la mayoría cuando sale? comer bien, beber a gusto y agarrar valor para soportar el doloroso paso de la tarjeta de crédito en el “chopin”, pues eso justo es lo que nos prepararon en McAllen, ¡esta gente es lo máximo ya tengo enmarcada una foto de todos ellos en mi escritorio!
Después de este viaje, traigo unas ganas de hablarle a mis compas para planear una salida en “bola”. ¡Si que se haga pues cuento con suficiente condición!

«Cortesía: Mothergastronomy»
Autor: El Castor