
Una de las celebraciones más esperadas del calendario turístico en Querétaro ya comenzó, y no es cualquier evento: hablamos de la Fiesta de la Vendimia de Sala Vivé de Freixenet, que este año celebra su 25º aniversario.
🎉 Sí, 25 años celebrando el vino, la tierra y la tradición, desde aquel primer evento con apenas cien personas en el claustro, hasta hoy, que espera recibir a más de 8 mil visitantes en solo tres días. Una verdadera fiesta del enoturismo.
¿Por qué es tan importante?
Freixenet no solo ha sido pionera en las vendimias queretanas, sino también una gran impulsora del crecimiento de la industria vitivinícola en la región. Su llegada marcó un antes y un después: inspiró la creación de otras vinícolas, consolidó a Ezequiel Montes como el corazón de la Ruta Arte, Queso y Vino, y posicionó al estado como un referente nacional e internacional en vinos espumosos.
La celebración reúne experiencias para toda la familia: desde la bendición de la uva y catas guiadas, hasta presentaciones musicales estelares. Este año los invitados especiales son Ángeles Azules y Moenia, dos bandas que prometen ponerle ritmo y nostalgia al viñedo.
Un motor turístico y económico
Actualmente, más de 70 vinícolas trabajan en Querétaro, y el sector sigue en expansión. Además, la región ya cuenta con su propia Indicación Geográfica Protegida, un logro que distingue la calidad y origen del vino queretano en México.
Este crecimiento también se refleja en los hábitos del consumidor: el 39% de las botellas que se abren en restaurantes y bares ya son de vino mexicano, un cambio notable respecto a años anteriores, cuando apenas representaban el 5%.
Sala Vivé, símbolo del enoturismo mexicano
Desde el Gobierno del Estado y la Secretaría de Turismo, se reconoce a Sala Vivé no solo como una casa productora ejemplar, sino como un actor clave en el posicionamiento de Querétaro en el mapa mundial del vino. Su experiencia, calidad y hospitalidad han convertido esta fiesta en una tradición que proyecta al estado a nivel internacional.