
En el Siglo III, en las fiestas romanas al dios de Saturno, se repartían panes redondos hechos con higos y dátiles con miel. En el Siglo XII en Navarra se hacía un «roscón» de pan y se designaba «Rey de Faba» al niño que encontrara una haba escondida en el pan. En El siglo XIV la tradición se cristianizó en Francia, donde se conmemoró la «Epifanía». Ocultaban el haba en el pan simbolizando al Niño Dios escondido. Llegó a México durante el Virreinato.
- Su forma circular representa el amor infinito a Dios.
- Los frutos simbolizan las coronas de los reyes que buscaban al Niño Dios.
- El la figura del niño escondido simboliza cuando José y María escondieron al niño Jesús para salvarlo de Herodes.
Quienes encuentren la figura serán los padrinos del Niño Dios, e invitarán los tamales y el atole el Día de la Candelaria.
En México se venden más de 4 millones de roscas durante la temporada, que generan aproximadamente 600 millones de pesos en ganancias y actualmente una rosca de reyes puede costar desde los $170 pesos hasta los $700 pesos, dependiendo el tamaño y lugar de adquisición.